(LWF/IELCO) – Restringir los derechos humanos de los migrantes socava el orden legal internacional y nuestra humanidad común. Ese es el mensaje a los gobiernos de una delegación de LWF que está participando en el 2.o Foro Internacional de Revisión de Migraciones (IMRF) en Nueva York esta semana.
Trabajando junto con socios ecuménicos e interreligiosos, LWF insta a los gobiernos a reafirmar el compromiso con los derechos humanos, que es uno de los principios rectores del pacto mundial sobre la migración, un marco histórico para una «migración segura, ordenada y regular» adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2018.
El foro de examen del 3 al 8 de mayo está tratando de evaluar la implementación continua de ese acuerdo, promover la protección de los derechos de los trabajadores migrantes y establecer prioridades, incluida la necesidad de abordar las causas profundas de los desplazamientos masivos y los flujos migratorios.

En una declaración con otros socios religiosos, pronunciada antes de la apertura del foro, LWF destacó el papel que las organizaciones religiosas desempeñan en el acompañamiento de los migrantes y destacó que «debilitar la protección de los derechos humanos lleva a sufrimiento, inseguridad y pérdida de vidas», así como la criminalización de la solidaridad humanitaria.
Dentro de la delegación participante esta nuestra coordinadora Johana Morales del Programa de Migración y que IELCO acompaña en distintas zonas del territorio Colombiano. La delegación de la LWF cuenta con personal de la Oficina de Comunión y de la Oficina Luterana para la Comunidad Mundial (LOWC) en Nueva York, así como expertos en migración de iglesias miembros de Colombia, El Salvador y los Estados Unidos.
Fotos: LOWC/Raghunath



