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Centro del Adulto Mayor El Buen Pastor

¿Cuál es la edad dorada o como comúnmente la denominan «los años dorados»?, según los estudiosos del tema señalan: “es cuando se han cumplido relativamente todas las grandes tareas del ciclo vital. Se ha terminado la vida laboral, los hijos ya están grandes, no queda nadie en la casa y existe una condición de salud estable.” No obstante, esa no es la realidad para muchos de los adultos mayores en Colombia. Por el contrario a muchos les ha tocado vivir angustiosas penas para acceder a los servicios de salud, trato digno, y ni hablar de obtener una pensión.

Es por ello que la Iglesia Evangélica Luterana de Colombia (IELCO) ha venido acompañando a los adultos mayores ubicados en La Ciudadela Sucre del municipio de Soacha mediante su centro de atención diaria. Actualmente se acompañan a 40 adultos (hombres y mujeres), algunos de los cuales ya llevan varios años participando de las actividades y otros que han llegado durante el año 2022.

Durante la pasada visita, ellos nos contaron «que están muy agradecidos por esta ayuda que la Iglesia Luterana les ha venido brindando y que por su situación de pobreza no les permite tener lo mínimo para su sustento diario».

Desde hace ya 14 años y gracias al apoyo inicial de la Sociedad el Buen Samaritano (The Evangelical Lutheran Good Samaritan Society) con sede en los Estados Unidos, se adecuó un espacio que ha significado vida, alegría y esperanza para este grupo de personas.

Actualmente el centro del Adulto Mayor cambió de nombre, siendo las mismas personas participantes quienes decidieron llamarle «El Buen Pastor» porque refleja el cuidado y amor que perciben en el lugar y en las personas que les acompañan (Tatiana y doña María) quienes cinco días a la semana comparten sus vidas y dones para ofrecer una mejor vejez. Gracias al apoyo financiero del Sínodo de Alberta y los territorios en Canadá se continuará brindando este acompañamiento a quienes encuentran en el Centro El Buen Pastor una oportunidad para resignificar sus años de vida y compartir solidariamente sus conocimientos y experiencias con quienes tenemos el privilegio de servirles.